Cuando cada segundo cuenta en una zona de desastre, los socorristas necesitan herramientas que amplíen su alcance, reduzcan el riesgo y proporcionen inteligencia procesable más rápido de lo humanamente posible. Los robots de emergencia y rescate están diseñados específicamente para operar donde las personas no pueden (estructuras derrumbadas, derrames químicos, incendios devastadores o aguas profundas) llevando visión, fuerza y comunicación al corazón del caos. Estos sistemas han evolucionado desde simples cámaras controladas remotamente hasta plataformas resistentes y altamente inteligentes equipadas con sensores multiespectrales, brazos manipuladores, navegación autónoma y fusión de datos en tiempo real. Para los equipos de búsqueda y rescate (SAR), los departamentos de bomberos, las unidades militares y los equipos de emergencia industriales, el robot adecuado transforma los resultados de la misión. Nuestra serie de robots de emergencia y rescate incluye productos como elRobot de extinción de incendios, etc.
Los robots de emergencia actuales se definen por algo más que la movilidad. Integran varias capas de tecnología que funcionan juntas bajo estrés extremo:
Los robots de emergencia y rescate se utilizan en todo el mundo en un número cada vez mayor de situaciones de alto riesgo. El colapso estructural después de terremotos o explosiones exige robots pequeños, con forma de serpiente o con orugas, que puedan entrar en vacíos de hasta 20 cm para localizar a los supervivientes. Los servicios de bomberos utilizan robots con protección térmica para acercarse a los sitios industriales en llamas, detectar fugas inflamables y suministrar agua o espuma directamente en la fuente. En incidentes con materiales peligrosos, los robots sellados evitan el contacto humano con nubes o líquidos tóxicos mientras realizan operaciones de válvulas de cierre. Los equipos de rescate en inundaciones y en aguas rápidas dependen de robots flotantes impulsados por chorros de agua que pueden llevar a las víctimas a un lugar seguro. Incluso en minas, túneles y accidentes ferroviarios, estas máquinas proporcionan los primeros ojos y oídos bajo tierra.